Nuestra debilidad energética es nuestra mayor debilidad geopolítica. Chile no puede seguir escabullendo este punto esencial de nuestra situación ni someterse a las reacciones populistas de ocasión, a veces de un tipo de populismo trascendental que rechaza cualquier inversión hidroeléctrica y del populismo de derecha que en los hechos pide un subsidio fiscal para bajar el precio de los combustibles. Ambas populismos nos pueden llevar a una grave crisis.
América Latina es una región con grandes reservas de petróleo y gas natural, pero Chile carece de ellas. Países como Brasil, Argentina, Perú y Colombia van a priorizar su seguridad energética








