“Cuando los Dioses ya no existían, y Cristo no había aparecido aún,
hubo un momento único, desde Cicerón hasta Marco Aurelio,
en que sólo estuvo el hombre”
Flaubert, citado por Marguerite Yourcenar (1)
Un sentimiento similar nos acompaña a nosotros. Mi impresión es que, de alguna manera, estamos en un momento muy similar al que se vivió por aquella época: se han caído nuestros propios dioses, que eran nuestras utopías, y no se nos “aparece” o no hemos creado un discurso de esperanza.
La gran aspiración de las izquierdas, en todas sus vertientes, se sostenía en la idea de (Leer más)








